¿Cómo influye una comunicación asertiva en los deportistas de deportes de conjunto a la hora de ser eficientes?
La comunicación interpersonal es el intercambio de información que suele darse entre personas que comparten un espacio físico, es decir, que cohabitan y por ende se ven en la necesidad de emitir y percibir mensajes para normar u organizar la convivencia. De ese modo, entendemos por comunicación interpersonal al conjunto de relaciones de transmisión y codificación de información que se da entre dos o más personas
Fuente: https://concepto.de/comunicacion-interpersonal
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Las ciencias sociales afirman que la comunicación interpersonal es otra dimensión a través de la cual nos reafirmamos como seres humanos, una comunicación adecuada tiene un alto nivel de expresión y influencia en la actividad deportiva. En este proceso se produce la cooperación mental entre los participantes, que no puede verse como una transmisión unilateral de un mensaje del emisor al receptor, en la actividad deportiva el manejo de este proceso es de extrema importancia para el desarrollo integral del atleta, ya que el este necesita recibir información, afecto, formación de valores, adquirir habilidades y regular su conducta en respuesta a un objetivo.
A partir de investigaciones realizadas (Domínguez y col, 1997, 2004), se ha verificado que existe una relación de influencia directa entre el proceso de comunicación y el rendimiento deportivo y que un proceso de comunicación inadecuado conlleva a manifestaciones psicológicas negativas en los atletas.
El entrenador deportivo es esencialmente un comunicador pues enseña, estimula, corrige, prepara al deportista para competir y al mismo tiempo obtiene datos de como transcurre el proceso mediante la retroalimentación, por eso la relación de influencia entre entrenador y deportista es mutua. El proceso de comunicación que favorece el desempeño del atleta en la actividad deportiva debe estar caracterizado por:
• Elaboración participativa del mensaje, en la que el atleta juega un papel importante.
• Emisión de un mensaje con una intencionalidad congruente.
• Emisión de un mensaje claro, sencillo, conciso, preciso y orientado.
• Comunicación bidireccional, que permita la doble vía, información y retroalimentación.
• Comunicación problematizadora, que genere reflexión, con preguntas abiertas.
• Utilización de habilidades comunicativas tales como: uso del nombre del atleta, empleo de elogios adecuados, reforzamiento positivo, órdenes afirmativas.
• En el mensaje se debe enfocar una sola cosa cada vez.
• Utilización de la demostración como medio de enseñanza y comunicación.
• Adecuado contacto visual, postura correcta, como apoyo al mensaje.
• Mantener una actitud de escucha hacia el atleta.
• Comunicación asertiva y no agresiva.
• Mostrar interés por el esfuerzo y la dedicación del atleta.
• Utilización del método “sándwich” en la corrección de errores.
• Conservar los límites y espacios.
• Sonreír regularmente.
• Ser receptivo.
• Aceptar al otro tal y como es, ser empático.
• No interrumpir el discurso del otro.
• Comunicar el que, por que o para que y el como.
• Evitar las generalizaciones, el saco del “todo”.
En estudios realizados, se plantea que la no óptima utilización de habilidades comunicativas por los entrenadores trajo como consecuencia en los atletas:
• Desorientación de la conducta.
• Disminución de la confianza en el entrenador.
• Disminución de los sentimientos de seguridad.
• Alteraciones de la concentración de la atención.
• Inhibición del comportamiento.
• In-adecuación de su auto-valoración.
• Sentimientos de frustración.
• Estado emocional negativo.
Estos son efectos que pueden influir en la actitud competitiva y sobre todo en la conducta ante la vida del atleta.
A partir de investigaciones realizadas (Domínguez y col, 1997, 2004), se ha verificado que existe una relación de influencia directa entre el proceso de comunicación y el rendimiento deportivo y que un proceso de comunicación inadecuado conlleva a manifestaciones psicológicas negativas en los atletas.
El entrenador deportivo es esencialmente un comunicador pues enseña, estimula, corrige, prepara al deportista para competir y al mismo tiempo obtiene datos de como transcurre el proceso mediante la retroalimentación, por eso la relación de influencia entre entrenador y deportista es mutua. El proceso de comunicación que favorece el desempeño del atleta en la actividad deportiva debe estar caracterizado por:
• Elaboración participativa del mensaje, en la que el atleta juega un papel importante.
• Emisión de un mensaje con una intencionalidad congruente.
• Emisión de un mensaje claro, sencillo, conciso, preciso y orientado.
• Comunicación bidireccional, que permita la doble vía, información y retroalimentación.
• Comunicación problematizadora, que genere reflexión, con preguntas abiertas.
• Utilización de habilidades comunicativas tales como: uso del nombre del atleta, empleo de elogios adecuados, reforzamiento positivo, órdenes afirmativas.
• En el mensaje se debe enfocar una sola cosa cada vez.
• Utilización de la demostración como medio de enseñanza y comunicación.
• Adecuado contacto visual, postura correcta, como apoyo al mensaje.
• Mantener una actitud de escucha hacia el atleta.
• Comunicación asertiva y no agresiva.
• Mostrar interés por el esfuerzo y la dedicación del atleta.
• Utilización del método “sándwich” en la corrección de errores.
• Conservar los límites y espacios.
• Sonreír regularmente.
• Ser receptivo.
• Aceptar al otro tal y como es, ser empático.
• No interrumpir el discurso del otro.
• Comunicar el que, por que o para que y el como.
• Evitar las generalizaciones, el saco del “todo”.
Demostrar: Para dar indicaciones, el entrenador pone los brazos a la altura
del pecho y actúa con las manos a manera de explicación o demostración.
Otras veces se ubica muy cerca de los jugadores y, mientras les habla, los
mira y les describe la acción motriz a realizar, con gestos de brazos, movimientos de los pies, desplazamientos cortos e indicaciones, con manos corrige posturas, y ayuda al desarrollo del ejercicio mismo.
• Desorientación de la conducta.
• Disminución de la confianza en el entrenador.
• Disminución de los sentimientos de seguridad.
• Alteraciones de la concentración de la atención.
• Inhibición del comportamiento.
• In-adecuación de su auto-valoración.
• Sentimientos de frustración.
• Estado emocional negativo.
Estos son efectos que pueden influir en la actitud competitiva y sobre todo en la conducta ante la vida del atleta.
Desde una perspectiva científica el análisis del modelo de comunicación que se genera entre el entrenador y el equipo, se efectúa a partir de la dimensión corporal. Analizado desde esta dimensión, el cuerpo del entrenador posee un carácter individual –una formación profesional, una lengua, una religión, unos mitos, un color de la piel–, como también un carácter universal – el entorno especializado en el cual se mueve, y otros más–. Es justamente ese carácter individual que le imprime al entrenamiento, el que permite estudiar, de manera diferente, las diversas formas de impartir las instrucciones verbales y no verbales.
Durante la dirección del entrenamiento se presentan situaciones en las cuales es necesario que el entrenador instruya, a los jugadores, y en el momento exacto, acciones motrices de gran precisión, ya sean tácticas individuales, o colectivas de un equipo. Estas acciones hacen parte de una interculturalidad especifica, y se determinan por la definición y por las representaciones que el deporte les asigne a cada una de ellas. Resulta complejo que ese saber sea transmisible sólo por el lenguaje verbal, este hecho es suficiente para resaltar que el lenguaje no verbal es el lenguaje de un entrenador y que, en ciertas situaciones, a la vez que se utiliza este, también se emplean incompletitudes verbales para llamar la atención del atleta.
Lo anterior motiva a buscar la forma de comprender el lenguaje gestual de los entrenadores como comunicación especializada, no sólo como creación social con múltiples intenciones comunicativas, sino también como creación cultural, modelado por el ámbito en el cual se desarrolla. Esta construcción cobra relevancia en la medida en que el entrenador es actor y autor de una dinámica colectiva, lo cual le expone una característica de subjetividad en un ámbito especializado. Mediante ella, expresa simbolismos, significados e imaginarios de lo humano, en un contexto altamente especializado como los deportes de conjunto.
En conclusión, el proceso de comunicación esta implícito en la actividad deportiva de carácter permanente, en su adecuado manejo encontramos una de las claves del éxito.
Este no solo es otorgado a la figura del entrenador u otros agentes que tienen un vínculo más directo con la actividad deportiva, merece un acápite especial que en otro momento hablemos de la familia y la comunicación.
No se trata solo de unos atletas o deportistas, estamos en presencia de unos seres humanos y la comunicación influye en su salud mental, indicador determinante para su desempeño y rendimiento.
Este no solo es otorgado a la figura del entrenador u otros agentes que tienen un vínculo más directo con la actividad deportiva, merece un acápite especial que en otro momento hablemos de la familia y la comunicación.
No se trata solo de unos atletas o deportistas, estamos en presencia de unos seres humanos y la comunicación influye en su salud mental, indicador determinante para su desempeño y rendimiento.